Esta semana he leído una cita del escritor irlandés Bernard Shaw que me ha encantado:
“Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana y las intercambiamos, entonces ambos aún tendremos una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea y las intercambiamos, entonces ambos tendremos dos ideas…”
Esta filosofía puede ser aplicable en muchos contextos, pero… ¿puede aplicarse a todos? ¿una farmacéutica que invierte millones en investigación puede tener derecho exclusivo de explotación de sus productos (patentes)? ¿invertirían si no existiesen las patentes? ¿qué opináis?